La supervisión es un espacio de reflexión y aprendizaje que ayuda a integrar el modelo EMDR en la práctica clínica con mayor seguridad, criterio y profundidad.
No consiste únicamente en comprobar si se aplica correctamente un protocolo. En supervisión revisamos la conceptualización del caso, la idoneidad del tratamiento, la preparación necesaria, la selección de las dianas y las decisiones que van surgiendo durante el proceso terapéutico. También prestamos atención a las dificultades, dudas o bloqueos que pueden aparecer en la relación terapéutica.
El objetivo es acompañar a cada profesional para que pueda desarrollar su propio razonamiento clínico dentro del modelo de Procesamiento Adaptativo de la Información, adaptando la intervención a las necesidades, los recursos y el momento de cada persona.